Es espera de lo que padecí, palidecí entre la impaciencia y mi conciencia se pintó de colores acualeras: transparentes, sin vida, a media luz.
Fué de estractos y fragmentos de lo que siempre me conformé, la mitad de una caricia que parecía una bofetada tras otra. Todo eso tenía que pasar para que mi mente, mi corazón y mi alma te merecieran.
Basta con perderme en tu mirada, un segundo y que todo ese brillo que se te escapa del alma me vacíe por completo. Todo se transforma desde que estás. Es que yo no sé explicar cómo lograste que mi pena me haga reir hasta llorar de la risa.
Me vuelo varios momentos en el día pensándote, riéndome, de ti, de mi, de lo que hablas, de lo que hago, de lo que somos y lo que provocamos en el mundo.
Eres un tesoro andante, que no tiene precio, pero sí un valor inconmensurable, y ésta palabra pese a ser extensa, no alcanza a ser eterna como sí lo es tu valor.
Nunca te extraño ni sufro por ello, ya que sólo se extraña aquel que no se tiene...Y tú amigo estás clavado en mi existencia incluso cuándo no existas tú ni un "nosotros" estarás en mis recuerdos más limpios y agradables...Haces que mi vida se llene de risas y motivación por vivir, ahora es cuando creo que existe ese renombrado y manoseado "amor" del que todos hablan y que pocos conocen de verdad cómo lo experimento día a día junto a ti...
Soy infinita en tu beso que no comprendo la pequeñés de mi cuerpo con un amor tan inmenso...
Feliz Cumpleaños.
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